Sigue sorprendiéndome este escritor. Cada vez que leo algo suyo, exceptuando el género juvenil de aventuras, disfruto cada página. En este caso se trata de una novela de intriga y enredo en la que al principio los personajes parecen todos detestables y poco a poco vas disfrutando de sus diferentes maneras de ser. No es nada previsible o quizá me lo parece porque tenía una idea preconcebida de lo que iba a ser la historia pero bueno, el caso es que merece la pena leerlo.
El narrador le habla a veces directamente al lector, comentando, opinando o acosejando, lo que es raro ya que no dice quién narra, por lo que se supone que es el propio R.L. Stevenson quien se dirige a ti... lo que hace precisa la mítica frase de Descartes: "La lectura es una conversación con los hombres más ilustres de los siglos pasados"
No hay comentarios:
Publicar un comentario